Quebrada de Humahuaca

humahuaca

Antigua creación de los indios omaguacas, la Quebrada de Humahuaca fue evidente Patrimonio de la Humanidad, en la jerarquía Paisaje Natural, en el año 2003. Emplazada en la división de Jujuy, en la demarcación Norte de Argentina, la Quebrada se extiende a lo largo de 170 kilómetros en una marcada pendiente Norte-sur a entreambos lados de la vega del Río Grande. Vínculo geográfico entre los vales y la puna, está bordeada por altos y rectos altozanos.

Conformada por los territorios de Tumbaya, Tilcara y Humahuaca, cobija los lugares de Reyes, Yala, Lozano, León, Volcán, Tumbaya, Purmamarca, Hornillos, Maimará, Tilcara, Juella, Huacalera, Uquía y Humahuaca. Pueblos de vías angostas, pajareras de azulejo y capillas blancas; de auroras de encanto, de tardes de siesta afásica y perplejidades estrelladas; de momentos ventosos, de estíos frescos y cariñosos inviernos; de tradicionales opiniones, de bromistas marchas, de potencial milenario, de insociable música, de admirables regustos, de diferentes colores. Donde los geniales atractivos naturales se funden con la espiritual de su gente y su civilización. La Quebrada, fascinadora, encanta.

10.000 años de instrucción viva impulsaron a la Unesco a rajar a la Quebrada de Humahuaca Patrimonio Mundial de la Humanidad en la graduación Paisaje Cultural. 10.000 años de comunicaciones culturales que son caldo de usanzas originarias, de rutinas tradicionales y de conmemoraciones religiosas. En esta carretera milenaria, el culto a las esplendoras tradicionales -la Pachamama, el titán Sol- conviven con las conmemoraciones del santoral canuto en auténticas reuniones populares: carnavales alborotadores, alegres encuentros de artistas, emotivas peregrinaciones. En una conmemoración permanente de la existencia misma, niños, sazonados y ancianos se reúnen al pedestal de los montículos de colores y recorren las carreteras entre música, gustos, bailes y cánticas.

Los pequeños danzan entre grabaciones de colores en las aristas del pueblo adorando al niño Nazareno durante las conmemoraciones navideñas. En enero la música y el gorgorito llenan de color las callecitas de Tilcara para existir una de las más ancestrales solemnidades folklóricas del Norte de la Argentina: “el Enero Tilcareño”. En el mes de febrero, las caretas invitan al antiguo ritual del Carnaval. Para el momento de la Semana Santa, la música de los sikuris llega como en cabalgata, bajando desde los picos. Del interior de las iglesias salen a la carretera las cintas de las santas patronas: inmaculados que los pueblos naturales veneran. Resulta increíble no incorporarse al entusiasmo popular.

Cuando el invierno comience, el titán Sol además tendrá su reunión: “el Inti Raymi”. Llegará luego un nuevo transcurso de zafra; será entonces el instante de corresponder a la Madre Tierra. En el mes de agosto, la “virgen de la Asunción” tendrá su conmemoración en Casabindo, en la comarca de la Puna, con el particular “toreo de la Vincha”. Durante todo el año, la región de Jujuy, reconocida, es reunión pura. En la Quebrada de Humahuaca, como en toda la división de Jujuy, un nutrido almanaque de conmemoraciones religiosas da factura de la arraigo de la credo apostólica en el poblado del pueblo.

-Adoración del Niño Jesucristo Desde la Nochebuena y incluso el vencimiento de Reyes, pesebres comunitarios de cuerpo real espaciosos por toda la Quebrada resultan una gala de veneración y culto en la que los niños quebradeños participan entonando villancicos.

-Enero Tilcareño Una imperdible exposición de civilización y tradición comienza el sábado subsiguiente a la conmemoración de Reyes y se extiende incluso el final de enero en la plaza de Tilcara. Incluye bailes, copleadas, reuniones, explicaciones plásticas, introducciones literarias, rivalidades deportivas, lotes recreativos y pandas que -con música y chicha- se mantienen abiertas todas las confusiones del mes.

-Encuentro de trovadores en Purmamarca El segundo sábado del mes de enero llegan a Purmamarca desde todos los lugares de la Quebrada, luego igualmente desde la Puna y inclusive desde los Valles, bardos y copleras que hacia una enorme neumática humana van echando tonadas plenas de sensibilidad, líquido y increpación. Se destaca el contrapunto, efectividad habilidad a uña entre dos adivinos. Comienza matutino y puede demorar aun la amanecida.

-Carnaval Una de las conmemoraciones más tipificadas, coloridas y incondicionales de toda la Quebrada. El Carnaval del Norte es ¡imperdible! Una semana de antemano de la Cuaresma y en avenencia con el inicio del periodo de la recolección, se sucede esta milenaria juerga pagana llena de ficción, música y color.

Aquí, el carnaval gachupin se fusionó con prácticas milenarias y ceremoniales encaminados a enaltecer la fecundidad de la franja. Las antifaces explotadas en las escoltas aseguran el anonimato de los componentes que coronan sus capitales con elites de colores. Ramitos de albahaca fresca regalan ‘los belcebúes del Carnaval’ a todos los flagrantes.

-Semana Santa Declarada de Interés Nacional, la Semana Santa se vive con peculiar tendencia en todos los lugares de la Quebrada, luego se destaca en las diputaciones de Tumbaya y Tilcara. En la primera, el miércoles anterior al Domingo de Ramos miles de peregrinos ascienden 3570 m.s.n.m. aun el sanctasantórum del Abra de Punta Corral para estimar a la Virgen de Copacabana, a la que el domingo subsiguiente acompañan en carnavalada aun la iglesia de Tumbaya. En gol, en Tilcara, las conmemoraciones comienzan el Miércoles Santo cuando una larga carnavalada llega aun el pueblo trayendo consigo la alegoría de la misma Virgen acompañada por las bandas de sikuris. A su sainete suenan sikus, timbales, quenas y timbales que tocan huidas y cantatas religiosas casi sin detener. El Viernes Santo, las tierras de Tilcara lucen en sus aristas las Ermitas, enormes murales confeccionados con galanterías, laminillas y granas que representan las temporadas del Vía Crucis.

-Celebración del Inti Raymi En Huacalera, a 100 km de la población de San Jesús de Jujuy, un obelisco sobre el Trópico de Capricornio es postal fotográfica requeridapara todos los viajantes. En los contornos de ese mismo sillar, los quebradeños celebran cada año, en la alborada del 20 al 21 de junio, durante el solsticio de invierno, la verbena del Inti Raymi, una antigua conmemoración ancestral aymara para alojar el nuevo ciclo rural. –

Toreo de la Vincha – Fiesta Patronal en Honor a la “virgen de la Asunción” En Casabindo, en la división de la Puna, a 55 km de la Ruta Nacional 9 que atraviesa la Quebrada de Humahuaca, se desarrolla cada 15 de agosto una bastante particular conmemoración en éxito a la Santa Patrona del pueblo, “la Mamita”, como la llaman los campesinos: el “toreo de la Vincha”, única corrida de astados incruenta de Sudamérica, lata la esencia inconmovible de las antiguas lidiadas con la premisa de no dañar al animal expuesto en la bajeza.

-Procesión de Santa Rosa de Lima en Purmamarca Cada 30 de agosto, vencimiento de Santa Rosa de Lima, patrona de América Latina, se realiza en Purmamarca una peregrinación por las tierras. La estampa de la Santa Patrona, realizada en el Perú en chasca tallada, época de términos del siglo Xvii y encabeza a un cuantioso clan de fieles que, acompañados por las esclavas de sikuris, llegan especialmente para la permuta desde los burgos de toda la división.

-Adoración de la Pachamama Divinidad milenaria, ‘la Pacha’ es ofrendada cada 1 de agosto con alimentación y bebida en una liturgia tradicional que preside el más anciano de los residentes de cada pueblo. La ofrenda se realiza usualmente al mediodía y se extiende aun que caen los delanteros rayos de inti. En los babores de los trayectos, arriba de los bosques y en los carmenes de las moradas se confeccionan con galgas ‘apachetas’ en cuyo interior se entierran las concesiones a la Madre Tierra. Este culto es uno de los más sentidos, ancestrales y relacionados de toda la zona Norte. No es un número. Para participar de la liturgia a la Pachamama el representante debe ser en extremo respetuoso.

-Culto a las Almas Inocentes Cada 2 de noviembre, las espíritus de los difuntos son homenajeadas en la Quebrada con honras de elites multicolores confeccionadas en papel refulgente que se depositan en los enterramientos de cota, cerca de los platos elegidos de los difuntos que se entregan como ceremonias.